Mientras visitaba el sur de California, la compañera de trabajo de mi novio, Teiko, me pidió que le tomara unas fotos a su hija de año y medio, Lana, y bueno yo muy emocionada le conteste ¡Claro, por supuesto sería un gusto y un honor!
Dado el hecho de que:
1. Me encanta las fotografías de niños pequeños porque ellos son muy expresivos sin tener que pedirles que posen mucho, y además con estas criaturas es común que sea muy difícil ni siquiera te van a querer posar; pero como mencione trabajar con niños me encanta, son totalmente naturales.
2. El reto. Siempre me ha gustado un buen desafío, y que mejor que tratar de conseguir los momentos más gentiles, de corazón y puros que ofrecen un pequeño.
3. Para sacar una buena foto, hay que ponerse al nivel de ellos, y a veces: ensuciarse! Pero eso, siempre es divertido.
4. Lana tiene una mezcla genetica muy diversa, de madre japonesa y padre aleman.
Cuando vi a Lana, lo primero que me cautivo fueron sus rulos hermosos que brincaban con cada uno de sus movimientos, aunque al principio ella no queria saber de mi, en lo absoluto. Me ignoro y me miraba como si me estuviera analizando, pensado ¨Hmm esta muchacha quien es, y porque tiene esa cámara en mi cara¨. No se soltaba de su mama, Teiko, pues la pobre Lana tenía mamitis, como todo pequeño tiene derecho de sufrir y tambien fue la primera vez que nos conocimos y ella muy dudosa de mi y mi ¨gran¨ cámara y además estaba super nublado, pero uno tiene que hacer lo que pueda con el equipo que tenga y sin importar el clima. Luego Lana no se despegaba de su galleta, ni de la vasija de ¨goldfish,¨ ni del celular de mami, ni de su kleenex, pero encontre la mina de oro cuando empezamos a jugar ¨inai, inai, ba!¨ La cual es la versión japonesa de ¨Peek-a-boo¨ que es un juego que consiste en esconderse los ojos con las manos y quitárselas de repente al decir peek-a-boo para hacer reir a un bebé. En algunos paises, dicen cucu al cubrir los ojos y acá/aquí taaaa cuando quitan las manos (otros dicen dónde ta en vez de cucu). Algunos dicen tras en vez de acá/aquí ta. De allí todo se puso muchísimo más entretenido porque Lana empezó a enseñar la pequeña pero alta frecuencia de luz que existe dentro de su diminuto cuerpo. Ella y su madre empezaron a correr por el parque del campus la universidad de Irvine, y luego Lana corría sola. Despues, entre la brisa fría de finales de invierno que acariciba nuestros cachetes, los rayos del sol del atardecer iluminaban perfectamente el rostro de la pequeña.
No puedo esperar a ver a la pequeña Lana de nuevo, quizas ella será mi primer proyecto a largo plazo, una foto cada año o dos. Similar a varios proyectos de esta muy buen artista, Rineke Dijkstra, de Hollanda la cual tuve la oportunidad de su más reciente exhibición en el San Francisco Museum of Modern Art, mi primera vez en un museo de arte, que uno de sus foto proyectos era hacer una documentación de la vida de las personas a traves de los años e ir viendo los cambios si desean ver un poco más sobre la artista pueden hacer clic aqui!
Solo cabe decir, me encanto esta experiencia y trabajar con niños requiere mucha paciencia, pero al final tiene su fruto, unos padres muy felices.
© carolina flynn marzo 2012
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